septiembre de 20268 min de lectura Blog

Por qué hemos conectado Subastech a los agentes de IA (MCP, A2A y API pública)

Durante el último año hemos visto un cambio en cómo trabajan nuestros usuarios. Antes abrían el navegador y entraban en el buscador de subastas. Ahora, cada vez más, abren un asistente de IA y le preguntan. El problema es que hasta hace poco ese asistente no tenía forma de mirar el catálogo: contestaba con lo que recordaba de su entrenamiento. Y sobre subastas judiciales, ese recuerdo es una mezcla de artículos desactualizados, precios de hace tres años e inmuebles que se adjudicaron hace tiempo.

Hemos abierto Subastech a los agentes para cerrar esa brecha. Desde hoy el catálogo responde por tres vías —el servidor MCP, el agente A2A y la API pública— y esta es la explicación de qué hemos abierto, qué hemos dejado deliberadamente cerrado y por qué.

Lo esencial

  1. Un servidor MCP para asistentes con los que habla una persona, un agente A2A para agentes autónomos y una API REST pública para integraciones propias.
  2. Los datos oficiales del BOE responden sin cuenta. El análisis propio —scoring, cargas, valoración, informes— va por plan, igual que en la web.
  3. Cada respuesta incluye la URL canónica de la ficha, para que el asistente pueda citarla y tú comprobarla.
  4. Un agente no puja ni gasta por su cuenta: cuando hace falta pagar, devuelve un enlace para que lo confirmes tú.
  5. La autorización es OAuth 2.1 con permisos por ámbito, revocables en un clic.

El sitio donde se decide ya no es el navegador

Un inversor que trabaja bien una subasta hace siempre las mismas preguntas: qué cargas subsisten, si el inmueble está ocupado, si el valor de salida tiene sentido contra el mercado real, cuánto cuesta la operación completa. Son preguntas de razonamiento, y por eso encajan tan bien con un asistente conversacional.

Lo que no encaja es el dato. Un modelo de lenguaje no sabe qué se publicó ayer en el BOE, y cuando no lo sabe tiende a rellenar el hueco con algo verosímil. En un dominio donde una carga no detectada se paga en decenas de miles de euros, una respuesta verosímil es peor que ninguna respuesta.

La conclusión práctica fue que no bastaba con tener buenos datos: había que ponerlos donde la gente ya está preguntando. Eso es exactamente lo que resuelven estos protocolos.

Por qué MCP y A2A, y no solo una API

Teníamos ya una API REST. La pregunta razonable es por qué añadir dos protocolos más en lugar de documentar mejor la que había.

La respuesta es que resuelven tres situaciones distintas.

01

MCP: hay una persona delante

El Model Context Protocol describe las herramientas de forma que el propio modelo entiende cuándo usarlas y con qué parámetros. Con una API REST clásica, alguien tiene que escribir el pegamento. Con MCP, el usuario configura la dirección del servidor una vez y a partir de ahí el asistente decide solo cuándo consultar el catálogo. La diferencia en fricción es enorme.

02

A2A: no hay nadie delante

Agent2Agent cubre el caso en el que un agente de otra empresa delega una tarea en el nuestro y recoge el resultado más tarde. Necesita cosas que MCP no cubre bien: tareas de larga duración con estado propio, un identificador para consultar después, y una tarjeta pública que describa las capacidades para que la integración no exija un acuerdo previo ni documentación a medida.

03

API REST: no hay ningún agente

A veces lo que quieres no es inteligencia, son filas. Un cuadro de mando, un ETL nocturno, el CRM del despacho. Para eso la API de siempre, descrita con OpenAPI, sigue siendo la herramienta correcta y no hay razón para complicarla.

Las tres vías consultan el mismo catálogo y aplican las mismas reglas de plan. No hay una versión de los datos para agentes y otra para personas: eso habría sido garantizar que una de las dos se quedara atrás.

Las decisiones incómodas

Abrir el producto a agentes obliga a responder a una pregunta que en el navegador no se plantea: hasta dónde puede llegar un programa actuando en tu nombre. Estas fueron nuestras respuestas, y ninguna es una limitación técnica.

El agente no puja. Las pujas se celebran en el Portal de Subastas de la Agencia Estatal BOE, con certificado digital y depósito consignado. Es un acto con consecuencias jurídicas y ahí no entra ni Subastech ni tu asistente. Podríamos haber construido una automatización de la puja; decidimos que no debe existir.

El agente no gasta tu dinero. Cuando una herramienta necesita un informe que tu plan no cubre, no lo compra: devuelve el enlace para que lo confirmes tú en el navegador. Ninguna consume tu cuota por iniciativa propia. Un agente que puede gastar sin confirmación es un agente que un día gastará mal.

Los permisos son granulares y reversibles. El acceso se concede por ámbitos separados —leer subastas, leer tu cuenta, escribir alertas— y una clave nueva nace de solo lectura. Todo se revisa y se revoca desde tu cuenta.

Lo que no sabemos se devuelve vacío. Si un campo no consta, la respuesta dice que no consta. Y la parte del análisis generada con modelos llega identificada como tal, también por estas vías. Un agente que recibe un hueco puede decirlo; uno que recibe un relleno, no.

Hay una asimetría importante: un asistente conectado actúa con tu cuenta y con tu plan. Por eso insistimos en algo que suena obvio y se olvida: no compartas una clave de API con un servicio que no controlas.

Qué hemos aprendido del protocolo

Dos cosas, ambas con consecuencias de arquitectura.

La primera es que MCP se ha vuelto un protocolo sin estado. La revisión vigente de la especificación, publicada el 28 de julio de 2026, elimina el saludo inicial y las sesiones: cada petición viaja con su versión y sus capacidades. Para quien mantiene un servidor remoto es una buena noticia, porque desaparece el estado de sesión que había que replicar entre instancias. Nuestro servidor anuncia esa revisión y negocia hacia atrás con las anteriores, porque los clientes no se actualizan todos el mismo día y romper la conexión de alguien por estrenar una revisión sería un mal intercambio.

La segunda es que la autorización se ha estandarizado de verdad. El servidor publica sus metadatos como recurso protegido y el cliente pide el token indicando explícitamente para qué recurso lo quiere, de modo que un token emitido para otro servicio no sirve aquí. Suena a detalle burocrático y es justo lo contrario: es lo que impide que un token robado en un sitio abra la puerta en otro.

Sobre A2A, la lección fue de calendario más que de diseño. La versión 1.0 llegó en marzo de 2026 bajo la Linux Foundation y renombró todos los métodos respecto de las versiones 0.x. Buena parte de los tutoriales que circulan siguen describiendo la nomenclatura antigua. Nuestro agente responde a la actual y mantiene la anterior por compatibilidad, porque la alternativa era dejar fuera a las integraciones escritas hace seis meses.

Qué puedes hacer hoy

Si usas Claude, ChatGPT, Claude Code o Cursor, puedes conectar el catálogo ahora mismo y preguntar en tu idioma: qué hay activo en tu provincia por debajo de un precio, qué se adjudicó el mes pasado y con qué descuento real sobre la TasaciónValoración económica de un inmueble realizada por un perito o entidad especializada, utilizada como referencia para comparar con el valor de subasta.Ver en glosario →, qué significa una expresión concreta del EdictoAnuncio oficial publicado por un juzgado en el BOE u otro boletín, donde se informa de la convocatoria de una subasta judicial y sus condiciones.Ver en glosario →. Las herramientas públicas no piden cuenta.

Si mantienes un agente propio o un sistema interno, la tarjeta del servidor, la tarjeta del agente y la especificación OpenAPI son públicas y no requieren registro. No hace falta que hablemos antes.

Y si quieres el análisis completo —scoring, cargas que subsisten, valoración y ROI— eso sigue siendo el producto y va por plan, exactamente igual que en la web. No hemos creado una puerta trasera para agentes: hemos creado otra puerta a la misma casa.

Conecta tu asistente al catálogo del BOE

Las herramientas públicas responden sin cuenta. Para el análisis completo, el plan Radar es gratuito y no pide tarjeta.

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¿Qué es exactamente MCP?

El Model Context Protocol es un estándar abierto que describe cómo un asistente de IA usa herramientas y datos externos. Su ventaja frente a una API convencional es que las herramientas se describen de forma que el propio modelo entiende cuándo debe usarlas, sin que nadie tenga que programar la conexión caso por caso.

¿Y A2A, en qué se diferencia?

Agent2Agent resuelve la comunicación entre agentes autónomos, sin una persona en la conversación. Un agente delega una tarea en otro, recibe un identificador y consulta el resultado más tarde. Es el protocolo adecuado cuando el trabajo es largo o cuando quien pregunta es un programa, no un usuario.

¿Necesito saber programar para conectar mi asistente?

No. En Claude, ChatGPT o Cursor basta con pegar la dirección del servidor en los ajustes de conectores y autorizar el acceso con tu cuenta. La guía con los pasos de cada cliente está en la documentación de Subastech.

¿Puede un agente comprar un informe en mi nombre?

No de forma autónoma. Cuando una herramienta necesita un pago o un plan superior, devuelve el enlace para que la compra la confirmes tú en el navegador. Ninguna herramienta consume tu cuota de informes por iniciativa propia.

¿Los datos son los mismos que veo en la web?

Sí. Es el mismo catálogo, con las mismas reglas de plan y la misma frontera entre lo público del BOE y el análisis propio de Subastech. Cada respuesta incluye además la URL canónica de la ficha para que puedas contrastarla.

Antes de tu próxima puja: El catálogo del BOE, dentro del asistente que ya usas: pregunta en tu idioma y recibe fichas reales con su enlace, no recuerdos del entrenamiento. Tú tomas la decisión final.

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